El diseño
El diseñoEl bote se ha diseñado en Inglaterra, pero no he llegado a conocer quién fue su diseñador. Es de madera y fue diseñado para el remo oceánico, aunque no es lo último en tecnología, puesto que hay modelos más ligeros de fibra y de carbono, pero sí lo más contrastado y probado. Es lo suficientemente duro como para soportar las tormentas. Además es autodrizante, es decir, que cuando vuelca, en unos minutos vuelve a la posición de navegación… Siempre y cuando en el momento del giro todas las escotillas estén cerradas…

No sé cuantas unidades como esta han sido construidas. Lo que sí sé es que uno tiene dos opciones para construirlo: comprar los planos y apañarse o comprar un kit donde vienen todas las maderas cortadas y listas para ensamblar.

Ensamblaje del casco
Ensamblaje del cascoEl bote lo encontré prácticamente construido. Estaba en los solares de la empresa Woodvale Events, en un pequeño pueblo de Inglaterra del cual ya no recuerdo el nombre. Me contaron que fue construido para dos remeros ingleses que soñaban en hacer la travesía… Pero que quedó en eso, en un sueño.

El bote estaba nuevo pero llevaba más de un año a la intemperie en condiciones de abandono. Además no era un bote, era sólo un pedazo de madera ensamblada con forma de bote que necesitaba todo el resto de cosas que lo harían navegable. Llegué a un acuerdo con el propietario, lo compré y lo trasladé a España.

Llegada a España
Llegada a EspañaEl Isidoro Arias, aún no bautizado pero sabía que este sería su nombre, vino remolcado desde Inglaterra. Lo trajeron un par de ingleses que contraté para tal fin. Una vez aquí busqué un sitio donde poder trabajarlo. Después de considerar varias opciones acabé por ubicarlo en la nave industrial que la empresa Dreams&Adventures tiene en el pueblo de Constanti, en Tarragona.

Al día siguiente, Jamie Fabrizzio, un constructor de barcos británico que vino a España para ayudarme, y yo estábamos colgados del teléfono encargando piezas de barco.

Preparación en Constanti
Preparación en ConstantiDurante los meses de agosto y septiembre de 2006 estuvimos trabajando en la preparación del bote. A Jamie, que había trabajado anteriormente en embarcaciones de este tipo, se sumó el ucraniano Pavel Rezvoy, que no sólo había construido y supervisado más de quince unidades parecidas sino que ha cruzado a remo dos Océanos, el Atlántico y el Índico. Pavel formaba equipo con su hijo Dimitry. Estaba rodeado de un experimentado y genial equipo de personas.

Al agua
Al aguaEl día 22 de septiembre nos acercamos expectantes al Club Náutico de Tarragona y lanzamos el barco al agua… “¡Flota! ¡Flota!” La emoción nos desbordó. Parecía increíble pero el barco estaba sobre el agua invitándonos a seguir adelante.

Desde ese momento el Isidoro Arias estuvo entre el Náutico de Tarragona y la Nave de Constanti. Tuvimos que hacerle unos remos a medida, incorporarle el teléfono satelital, los vinilos publicitarios, la balsa salvavidas, el ancla, el botiquín, la electricidad y la luz… Fueron días super intensos y emocionantes.

Durante agosto y septiembre un equipo de cuatro personas estuvimos trabajando diez horas al día equipando el barco con todo lo necesario. Mientras, algunos amigos se acercaban hasta allí para ayudarnos y darnos ánimo.

En la foto vemos a Joaquín López Verasa, Presidente de Merchbank, los doctores Augusto Anguita y Albert Brulles, y a Rafael Pérez.

En 4x1 metros
En 4x1 metrosEste es mi “apartamento”. Un refugio de cuatro por un metros cuadrados que compartiré conmigo mismo durante muchos, muchos días. Allí no estaré sólo, estaré con todos los que queráis estar cerca de mí desde la distancia. Os escribiré, os escucharé, os hablaré… Pero sobre todo os sentiré.